Círculos viciosos.

Siempre era el mismo círculo vicioso: Venía en verano y en dos días
me convertía en primavera,
en pocas semanas y sin ver el otoño, volvía a ser invierno.
Y ahí estaba de nuevo,
sola y desnuda,
sin respuestas, con miedo
y con más de una duda.

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